miércoles, 13 de abril de 2016

¿Estoy convocada? ¡¡¡¡Estoy convocada!!!!



¡Hola a todos!

Hoy quería hablaros del día que me convocaron a examen. Como ya muchos de vosotros sabéis, en mi oposición, respecto de los orales, te convocan de un día para otro, para ser más exactos, en mi caso, de hoy para pasado mañana. Por lo que jugamos mucho con las quinielas. Ya tiene una bastante con estudiar y repasarlo todo para el examen como para tener que estar pendiente de cómo van, si me llaman o no me llaman.

El colegio en el que se ha celebrado esta oposición, una vez que anunció el día que iban a empezar los orales, nos pidió a todos los opositores que teníamos intención de examinarnos que nos apuntáramos en las listas que facilitaba la gestoría, para que así el Tribunal o en este caso, los Tribunales pudieran tener una idea de cuántos éramos y así ir llamándonos a examen.

Yo enseguida me apunté, una cosa menos. Esta lista se actualizaba cada día por la gestoría en función de la gente que se iba apuntado y en función de esa lista, el tribunal anunciaba convocatoria el lunes para miércoles y jueves, y el martes lo hacía para el viernes y el viernes para lunes y martes. 

Los orales empezaron en abril (la semana que viene ya hace un año, qué rápido pasa el tiempo), pero yo hasta junio no me examiné, por lo que estuve más o menos un mes “tranquila” sabiendo que no me iban a convocar. Aún así, cada día miraba cómo iba la convocatoria.

A medida que se iba acercando mi número, los nervios crecían, y en función de esas quinielas que mi preparador y yo íbamos haciendo cada semana, calculábamos cuándo me podía tocar. 

El tribunal lo hizo así: convocaba unos ocho opositores, cuatro para un día y cuatro para otro, si todos cantaban la hora entera, eran cuatro horas de examen con sus descansos, y casi cada día se hacían las diez de la noche (el tribunal sólo examinaba de tarde, salvo el viernes que era de mañana), hasta aquí todo bien porque se cumplía la quiniela, pero si alguno de esos opositores no se presentaba o se retiraba, entraba el siguiente, con lo cual la lista corría, unos días más rápido que otros. De ahí el tener que estar pendiente porque si por ejemplo todos los convocados para hoy se retiran, pasan los de mañana (hubo días en los que hubo siete y ocho retirados o no presentados). 

Como decía, según se acercaba la fecha, fui reservando hotel. Reservé en tres fechas distintas, tres fechas en las que me podía tocar según habíamos calculado mi preparador y yo, todo en función de si el viernes examinaban o no (en un principio sólo iban a examinar algunos viernes, al final fueron todos). 

La semana que me examiné, ese lunes fui como un lunes más a la notaría con intención de hacer el último completo, pero mi preparador consideró que mejor no cansarme con un completo, así que prefirió darme las últimas pautas, animarme y tranquilizarme, iba a salir bien, tenía que salir bien. Ese día también estuvimos haciendo quinielas y tenía por delante a suficientes opositores como para no examinarme esa semana, sería la siguiente. Además, ese lunes era festivo en Barcelona, con lo cual, el tribunal no iba a anunciar convocatoria hasta el martes. Más a mi favor para no examinarme esa semana, habían perdido un día, llevaban retraso.

El martes por la tarde reanudaron los exámenes y yo a partir de las 21.00 empecé a visitar constantemente la web, iban a convocar cuando acabase la sesión y según hasta dónde lo hicieran sería de las primeras de la semana que viene.

A eso de las 22.30 de la noche (era un martes) el tribunal anunció la convocatoria del miércoles y del jueves (no habían dicho de examinar ese viernes), y cuál fue mi sorpresa, ¡¡¡¡ESTABA CONVOCADA!!!!! ¿Cómo? ¿convocada? No podía ser, pero si había mucha gente por delante y el tribunal llevaba retraso. No, no, no, no, no podía ser, ¡si me tocaba a la semana siguiente! 

Como os podéis imaginar, los nervios se apoderaron de mí. Estábamos a martes por la noche y tenía que estar en Barcelona el miércoles. Lo que pasó después os lo cuento en otra entrada porque la cosa no quedó aquí.

¡Mucha suerte a ánimo a todos!

Gracias por leerme!

Un beso!

María :)

sábado, 9 de abril de 2016

La oposición, ¿me ha cambiado?

¡Hola a todos!

Como podéis ver por el título de la entrada, hoy me gustaría escribir sobre un tema del que siempre se habla, al que siempre se hace referencia y es que siempre decimos “la oposición me ha cambiado”. ¿Realmente cambiamos tanto? Veamos si es verdad.

Durante mucho tiempo he leído en multitud de cuentas de Instagram, en blogs e incluso he oído y dicho (en esto último me incluyo la primera) que la oposición nos cambia, pero sin llegar a profundizar en ello.

Pero en qué cambiamos, ¿en nuestra manera de ser?, ¿en nuestra manera de ver las cosas? Bajo mi punto de vista es un poco de cada. Como siempre, os hablo desde mi experiencia y he de decir que no ha sido hasta que he ido a examen que no me he dado cuenta del cómo y el cuánto he cambiado. No sé si realmente es cambio, madurez, llamarlo como queráis, pero lo que sí es cierto es que no soy la misma persona que empezó a opositar un 17 de octubre de hace unos cuantos años.

A pesar de que me han ocurrido varias cosas durante este tiempo, baches en el camino que te hacen seguir hacia delante y no detenerte. Como decía, hasta que no fui a examen no fui consciente de lo que había cambiado. Al volver de Barcelona y tener unos días de descanso y poder pensar y meditar las cosas, lo que había pasado, lo que había hecho mal, me di cuenta de la capacidad de sacrificio y lucha que tengo y de lo que soy capaz de hacer y hasta dónde puedo llegar. Mi preparador siempre dice que para ser opositor hay que ser responsable y trabajador de fábrica. Fue un año entero sin vacaciones, meses sin día libre, días de más de 12 horas de estudio que sin duda alguna han hecho de mí una persona más fuerte, más resistente y más luchadora.  

Pero no sólo me refiero a este cambio en mí, que lo hay, sino también al del día a día, el de las pequeñas cosas. Yo siempre he sido una persona muy reservada, tímida, que observaba y cuando cogía confianza (es decir, a las tres o cuatro veces de haberte visto) me soltaba un poco más. Quién me ha visto y quién me ve, teniendo un blog en el que cuento cosas de mi vida. Sí es cierto que no entro mucho en la parcela íntima o muy personal, pero aún así, no deja de ser una puerta abierta a parte de mi vida en la que como hoy, os cuento cómo me siento o qué he vivido.

Otro aspecto de mí que la oposición ha cambiado es que me conformo con muy poco. Nunca he sido una persona caprichosa, siempre me han enseñado que las cosas hay que ganárselas, que no caen del cielo y que requieren un esfuerzo (sea económico o del tipo que sea). Con unos rotuladores de colores nuevos para los temas estoy más contenta que unas castañuelas. Con mis tazas de motivación pasa lo mismo. Y todo o casi todo me va bien. No suelo poner pegas a las cosas. Me compré un Código Civil en noviembre actualizado (las dichosas reformas) y parecía que me había comprado un Louis Vuitton. No sé si me entendéis.

Otro de los aspectos en los que la oposición me ha cambiado, y esto creo que es a lo que nos referimos todos los opositores cuando hablamos de estos cambios, es a saber valorar el tiempo, tanto el que tenemos para estudiar como los pequeños momentos del día. Siempre he oído que los opositores aprendemos a apreciar el tiempo y cuánta razón. Diez minutos de descanso dan para mucho. Podemos merendar, tomar un café, mirar el móvil y conectar un poco con el mundo exterior o hacernos la manicura como es mi caso muchas veces. Pero no sólo esos diez minutos de descanso son los que valoramos, sino también la caña, el café con los amigos después de comer o de estudiar. El paseo de después de cantar o simplemente el ratito de sofá y tele antes de empezar el turno de tarde. Y qué me decís del tiempo de estudio. Como os conté en la entrada anterior, al principio de opositar cuesta un poco coger el ritmo, pero con el paso de los meses ese ritmo es más ágil. Sabemos que tenemos x horas para estudiar y hay que aprovecharlas al máximo, y es que aquí juega un papel fundamental una buena organización.

Y finalmente, la oposición también nos cambia en un aspecto fundamental, nos hace más humildes, o eso pienso yo. Sabemos que esto es duro, que supone un sacrificio, una renuncia a muchas o varias cosas, que hay más personas como nosotros luchando por lo mismo, y aún así seguimos a sabiendas que esto puede no salir bien. Creo que es fundamental luchar por conseguir el objetivo y ser positivos pensando que si nos hemos metido en una oposición es porque creemos que lo vamos a conseguir pero también es fundamental ser conscientes de que puede darse el caso contrario y no pasa nada, mientras estemos en esta lucha lo seguiremos intentado las veces que haga falta, pero siempre con los pies en la tierra. Y si no se consigue es porque no era nuestro destino y nos habremos llevamos una experiencia y una lección de vida enormes de esta etapa.

Y a vosotros, ¿os ha cambiado mucho la oposición?, ¿en qué os ha cambiado?

¡Mucho ánimo a todos!

Gracias por leerme!


María :) 

miércoles, 6 de abril de 2016

Necesito consejo, tengo dudas

¡Hola a todos!

Durante esta semana he recibido varios correos y mensajes privados en Instagram (@opositoperoexisto) de algunos de vosotros pidiéndome consejo acerca de la falta de concentración, del método de estudio y del sí o no a las academias.

Todos los que me habéis pedido consejo lleváis muy poquito tiempo opositando por lo que creo que en primer lugar deberíais daros tiempo, un período de adaptación a esta nueva situación. El cambio puede ser bastante drástico. De estudiar unas cuantas horas al día durante la carrera a encerrarnos el día entero a estudiar. De trabajar o ir a clase y ver gente a pasarse la semana en pijama.

Son situaciones que aunque no nos demos cuenta nos afectan, y nos afectan porque supone un cambio radical a nuestra rutina, a lo que veníamos haciendo hasta hace bien poco. Por eso creo que es fundamental darse tiempo, aclimatarse, adaptarse a este nuevo estilo de vida. Ser conscientes del cambio y que por mucho que queramos el primer día nos va a costar pasar de 8 a 10 horas estudiando.

Recuerdo mi primera semana de estudio. El preparador me la programó para que me estudiara un tema al día (facilísimo dije yo). Tenía diez horas para estudiarme un tema (el tiempo me sobraba). MEEECCC!!! ERRORRRR!! Tener que memorizar palabra por palabra, puntos y comas y artículos enteros del código no iba a ser tan rápido como parecía. Esas diez horas fueron justas, justísimas para cumplir el planning. Tenía que cambiar mi forma de estudiar y adaptarme a todos estos cambios. Así que no os agobiéis, daros tiempo. 

Por lo que respecta al método de estudio, creo que lo fundamental es que encontréis el vuestro. Quizás lo que hayáis hecho durante toda vuestra vida de estudiante ahora no os sirva (a mí me pasó, tuve que cambiar mi forma de estudiar). Como sabéis hay muchos métodos, estudiar de memoria como un loro, hacerse esquemas o resúmenes de los temas, grabarse en una grabadora para luego oírse… todos son perfectamente válidos si nos funcionan. No hay método mejor o peor, sino el que funciona a cada uno, el que sirve para cumplir los objetivos de la semana. Como siempre os digo, nadie mejor que vosotros mismos para saber lo que os va bien y lo que no. En esta entrada os lo cuento mejor, "Así estudiaba así, así, así estudiaba que yo la vi"

Podríamos decir que la falta de concentración también iría relacionada con lo anterior. Si no tenemos costumbre de pasar tantas horas estudiando nos costará coger el ritmo y hacer unas cuantas horas del tirón. Es normal. Mantener la mente y la concentración al 100% durante todo el día es imposible. Cuanto más estudiéis, más tiempo seguido seréis capaces de mantener ese estudio y por ende más tiempo de concentración. Volvemos a hablar de una cuestión de tiempo, daros tiempo y poco a poco iréis cogiendo ritmo. Por eso dicen que las oposiciones son una carrera de fondo.

En cuanto a las distracciones durante el estudio, echar un vistazo a esta entrada pasada Libre de tentaciones, libre de distracciones

Y finalmente, en relación a las academias. Yo no voy a ninguna academia, tengo a mi preparador y él es el que se encarga de mí, de seguir mi evolución, de cogerme temas y corregirme, así que no puedo opinar mucho sobre las academias y el sistema que siguen. Me imagino que habrá de todo como en todas partes. En este caso el profesor hace de preparador y supongo que tendrá un sistema de estudio e irá dando los temas a medida que se va avanzando. Si creéis que perdéis el tiempo porque no se avanza, aunque sea lentamente, cambiaros de academia. No puedo deciros nada más.

Espero haberos ayudado o al menos haber resuelto alguna de vuestras dudas. Como siempre, os hablo desde mi experiencia. ¡Mucho ánimo a todos!

Gracias por leerme!

Un beso!

María :)

sábado, 2 de abril de 2016

TAG: loca por los labios

¡Hola a todos! 

Hoy os traigo una entrada muy diferente a lo de siempre, pero después de haber sido nominada por mi amiga MP de Mi vida: opositar y algo más, me apetece enseñaros mis labiales y hacer un tag acerca de ellos.

En esto de los labiales soy prácticamente nueva, hasta hace bien poco no me pintaba los labios con colores más llamativos, ni rojos, ni fucsias, ni nada de nada, siempre he usado gloss, hasta que un día me lancé a por los labiales en barra y en concreto a los rojos, un amor que en parte es culpa de MP. Podríamos decir que esta es otra de mis obsesiones opositoriles pero que nada tienen que ver que la oposición.

Como hace relativamente poco que me estoy comprando labiales y haciendo honor al estado opositor (es decir, ingresos cero), no tengo grandes marcas, pero a pesar de lo económicos que son, tienen un resultado bastante bueno, o al menos a mí me gustan. ¡Allá vamos!

1- ¿Cuántos  labiales tienes?

Los acabo de contar y son 21. Una barbaridad teniendo en cuenta que sólo hace un año que empecé a comprarlos. Es una de las cosas que tiene lo bueno del día del cante, que me paso por la perfumería y alguno cae.



2- Un labial indispensable

Aquí he dudado un poco porque tengo varios que me gustan, pero al final me decanto por el Adorable Matt de Essence. Pigmenta muy bien, de larga duración y lo que tiene que ha hecho que me decante por él es porque es EL ROJO. Tiene una tonalidad perfecta. En el último viaje es el que he llevado cada día.




3-  Un labial para arrasar

Aquí clarísimamente tengo dos favoritos. El primero es el Reckless de Make Up Revolution. Un rojo oscuro intenso, tirando a burdeos que me encanta para la noche y es muy parecido al Diva de Mac. Y el otro que me parece la bomba es el Atomic Ruby de la colección Atomic Shade también de Make Up Revolution. La pigmentación es increíble, apenas rozas los labios con el labial ya los tienes pintados. No es nada discreto, es ideal para que toda la atención esté en los labios, yo lo llevé en Nochevieja y apenas tuve que retocármelo.

 

4- Último labial que me compré

El último labial que me he comprado es de no hace mucho, un par de semanas, de mi viaje a Madrid y como no, no pude resistirme a entrar en la tienda Nyx de Fuencarral. Había tantas cosas que no sabía por dónde empezar. Buscaba el Soft-Spoken y el Kitten Heels de los Liquid Suede pero no quedaban, así que al final me compré la barra 615a, un nude tirando a rosita perfecto para el buen tiempo, muy de diario.





5-  Labial que te arrepientes de haber comprado

El labial que me arrepiento de haberme comprado es el You’re beautiful de la colección Iconic Pro de MUR. Buscaba un nude para diario sin que fuera muy marrón. Al swatchearlo en la mano quedaba bien, pero luego puesto es demasiado claro y me hace boca de muerta. Por lo que me dijeron una vez en Kiko, mi color de labios natural es oscurito por lo que tengo que ponerme labiales oscuros si quiero que se me noten, ya tengo la lección aprendida.

6- Labial  favorito del momento

Tengo dos labiales favoritos del momento, uno es el 914 de KIKO, muy parecido al Rebel de Mac y el otro es de la marca Wet ‘n Wild, de los megalast y es el Spiked with Rum, un nude tirando más a marrón con un subtono rojizo que me parece precioso porque da ese color a los labios sin que sea demasiado llamativo.




7- Labial  más barato y más caro

Pues los más baratos que tengo son los de Make Up Revolution de la colección Amazing que apenas cuestan un euro y medio. Y el más caro es uno que me regalaron de Esteé Lauder, que no me ponía por ser demasiado rojo pero que ahora le estoy dando más uso.

8- Labial que más deseas en este momento

Pues me he quedado con las ganas de los Liquid Suede de Nyx y también quiero probar los de Kat von D.

9- Persona especial y labial que le combina

Tengo dos labiales rosas tirando a fucsia, Blush my lips de Essence y Dazzle de MUR que me recuerdan a mi mejor amiga. Ella siempre lleva labiales rosas y siempre que los uso me acuerdo de ella.

Y por último nomino a Susana de S** y a María de Todo por una plaza

Espero que os haya gustado. ¡Mucho ánimo!

Gracias por leerme!

Un beso!

María :) 


PD: las imágenes (excepto la primera) las he tenido que coger de Google porque al pasarlas al ordenador se veían muy oscuras y no se apreciaban bien los colores.