jueves, 1 de diciembre de 2016

Cambio de programa, temas nuevos



¡Hola a todos!

Alguno de vosotros me ha pedido que os cuente cómo afrontar el cambio de programa. Como ya os he comentado en alguna que otra ocasión, el año pasado, concretamente en agosto, salió publicado en el BOE el nuevo programa de Notarías. 

Llevábamos un par de años de rumores acerca del cambio de programa. Se comentaba que después de la convocatoria de Valencia iba a haber un cambio de programa así que en cierta medida estábamos a la espera aunque ningún opositor quisiera cambiar sus temas. 

En mi caso, el cambio de programa tuvo lugar justo a la vuelta de las vacaciones después del examen. Me fastidió tener que revisar todos mis temas pero como ya me había examinado y había estado de vacaciones entendí que era una nueva etapa en la oposición, una nueva oportunidad después del parón de casi dos meses, o así lo quise creer. Volvía al estudio y volvía con programa nuevo. 

Y no sólo me afectaba el cambio de programa sino también todas las reformas legislativas que se habían sucedido en esos meses. Mi preparador me dijo que tenía una oportunidad de oro para realmente tener los temas a mi gusto, a mi manera de cantar. 

Al echar un primer vistazo al nuevo programa casi entré en pánico al ver los cambios (son más notorios en el segundo ejercicio). ¿Me serviría algo de lo que tenía?, ¿tenía que empezar otra vez de cero? Pero el susto fue a menos a medida que fui analizando el nuevo programa, sobre todo en la parte de civil. En algunos temas había cambiado el orden de los epígrafes, en otros se habían añadido nuevos (si ya íbamos justos de tiempo cómo meter un epígrafe nuevo), algunos temas habían desaparecido porque se habían refundido en dos (si antes eran dos temas diferentes de dieciocho minutos cada uno, ahora había que meter treinta y seis minutos en un tema de dieciocho). Esto iba a suponer un hachazo al tema en toda regla pero ¿qué quitar?, ¿qué dejar? Pocos temas han quedado tal cual eran. 

Yo tenía mis temas a ordenador (al empezar a opositar decidí pasar todos los temas a ordenador porque no quería que pasara alguna catástrofe como perderlos y no tener nada) y como no quería tener que estar haciendo un collage de cortar por aquí, pegar por allí y tener toda una obra de manualidades, decidí volver a imprimir todos los temas adaptándolos al programa nuevo, reformas incluidas. De esta manera era más fácil el corta y pega intentado aprovechar al máximo lo que ya tenía. El nuevo programa lo que ha hecho ha sido poner en común todo el civil con Registros para que el cambio del opositor de una oposición a otra sea más fácil. 

De manera que lo que yo no tenía en mis antiguos temas lo he podido encontrar (casi todo) en los temas de Registros. Los epígrafes nuevos para ambas oposiciones los he sacado gracias a mi preparador, entre los dos hemos ido confeccionando lo que me faltaba. Como es lógico han tenido que pasar unos meses para que las academias tuvieran algunos temas para sus opositores y a día de hoy creo que todas tienen el primer ejercicio completo y diría que casi el segundo también. 

Si habéis sufrido un cambio de programa os entiendo perfectamente, entiendo lo desesperante que puede llegar a ser no encontrar lo que se busca, tener que cambiar lo que ya se tiene y se lleva años estudiando porque, otra cosa más, el número de los temas también ha cambiado, lo que antes era por ejemplo el tema 30 no lo es ahora y durante los primeros meses siguen saliendo los temas antiguos. 

Todas las dudas que tengáis sobre el programa nuevo comentarlo con el preparador, él sabrá dónde podéis buscar y os facilitará lo que os falta. Os dirá de dónde recortar y de dónde no.

Muchas gracias por leerme y mucho ánimo a todos!

Un beso!

María :)

jueves, 24 de noviembre de 2016

Cambio de aires



¡Hola a todos!

Este lunes salió publicada la lista provisional de los firmantes y eso significa que la cuenta atrás ha empezado de verdad. Diez días después de la provisional se publicará la definitiva y partir de ahí las cosas vendrán una detrás de otra cumpliéndose los plazos legales. 

Si bien es verdad que desde la publicación de la convocatoria el ánimo cambia, empiezan a aparecer los primeros nervios, los temores de que no se llega con el temario, el querer hacer más de lo que se está haciendo para que no nos pille el toro, parece que hasta que no salen las listas uno no acaba de ser consciente del todo de que los meses pasan, y pasan rápido, y cada vez queda menos (o al menos eso me pasa a mí). Como digo, ahora vendrá una cosa detrás de la otra: listas definitivas, tribunales, sorteo y fecha en la que se empieza. 

Creo que en mi interior algo me decía que las listas se iban a publicar en breves porque la semana pasada no fue una buena semana. Estaba algo intranquila y con falta de concentración. Me costó algo más de lo normal sacar los temas adelante y eso se reflejó en el cante del lunes (no me gustó nada el cante que hice).  

El martes empecé semana de estudio pero me notaba agobiada en casa, así que decidí que al día siguiente iría a la biblioteca (llevaba cinco años sin pesar una biblioteca). Sentía que necesitaba un cambio de aires, salir de estas cuatro paredes. Y para mi sorpresa el día de estudio se dio mejor de lo que me esperaba. Es verdad que el principio me costó un poco más concentrarme. La tranquilidad y el silencio de casa no es el de una biblioteca, pero si he me sacado la carrera estudiando en la biblioteca podría pasar un día de estudio allí.  La verdad es que este cambio de escenario, de opozulo me ha venido bien porque me ha permitido coger aire para dar impulso. 

Esta no es una ciudad de tradición opositora como pueden serlo otras, pero he de decir que me ha sorprendido gratamente ver que esto está cambiando. La mayoría de lo que estábamos allí éramos opositores (la sala no es muy grande) y he de decir que se nos identifica fácilmente, no sólo por tener un crono encima de la mesa, sino porque somos más cuadriculados, más organizados, más programados que el resto. Descansos cada dos horas de cinco minutos y vuelta al estudio, con tapones y sin móvil por en medio. 

Y vosotros, ¿necesitáis o habéis necesitado un cambio de aires?

¡Mucho ánimo a todos!

¡Gracias por leerme!

Un beso!

María :)

viernes, 4 de noviembre de 2016

Reconciliándome con los temas



¡Hola a todos!

Como ya os he comentado en alguna que otra ocasión, el primer oral de la oposición consta de tres civiles y un fiscal y después del examen cogí cierto miedo/respeto a los temas que me tocaron, pero fundamentalmente al último civil pues fue el tema decisivo. 

Al volver al estudio y con programa nuevo, la sensación era un poco extraña, sabía que esos temas eran unos temas más del programa, de la misma manera que me podrían haber tocado otros, la suerte es así, con lo cual no deberían suponer mayor problema, pero por otro lado tenía “miedo” a volver a estudiar esos temas. Posiblemente no quería darme cuenta del por qué no salió bien.

Ya han pasado unas cuentas vueltas desde que volví al estudio después del examen y aunque si bien es verdad que al principio (posiblemente las dos primeras vueltas) no quería saber nada de los malditos temas, con dos de ellos, a día de hoy, volvemos a ser amigos, hicimos las paces y no tenemos ningún problema en nuestra relación. 

Pero la espinita del tercer civil seguía estando ahí. A medida que han ido pasando las vueltas, ha sido un tema que he ido dejando para el final, no sé si consciente o inconscientemente. A la hora de estudiarlo me generaba cierto “respeto” y lo hacía como si fuera la primera vez que lo estudiaba. No confiaba en él. No sé si a vosotros os ha pasado pero es una sensación bastante extraña y no sé si me entenderéis.

Durante estas vueltas tras el examen no he cantado ante el preparador ninguno de los temas que me tocaron hasta el lunes pasado. En cierta medida era un alivio salir del preparador sin haber cantado ninguno de esos temas. ¿Y si volvían a fallar?

Pues bien, el lunes pasado, coincidiendo con que era final de vuelta (una vez más lo dejé para el final), después de decirle a mi preparador los temas que llevaba, casi sin pensárselo mucho, me comentó que tenía que cantar ese tema. En ese momento pensé “no me falles”. Reconozco que al principio no estaba muy segura, pero a medida que avanzaba el cante viendo que los artículos salían sin ningún problema retomé esa seguridad que siempre he tenido con los temas a la hora de cantarlos.

El tema salió bien y reduje el tiempo de exposición y así ajustarlo más al tiempo máximo que tenemos (es un tema que aunque se quiera no se mete en tiempo ni a la de tres) de manera que salí bastante contenta del cante, fundamentalmente porque había cantado el tema que tanto me había costado volver a estudiar. 

La espinita ya no es tan grande. Todavía no somos amigos, no me acabo de fiar, quizás necesite más tiempo, pero hemos dado un paso muy grande en nuestra relación y es algo de lo que estoy muy contenta. Aunque también reconozco que he tardado tiempo en llegar a este punto.

Y a vosotros, ¿os ha pasado alguna vez? ¿habéis podido volver a cantar ese odiado tema sin problemas?

Gracias por leerme!

Mucha suerte y ánimo!

Un beso!

María :)

jueves, 20 de octubre de 2016

Un año



¡Hola a todos!

Como os anuncié el lunes en Instagram, estuve de opoaniversario por partida doble. Por un lado se cumplía un año más desde que empecé a opositar (y ya van cinco y espero que no me queden muchos más) y por otro lado se cumplía un año desde que abrí este blog. Parece mentira lo rápido que pasa el tiempo y a veces tan lento a la vez.

Hace un año, tras mucho pensarlo me lancé en esto de los blogs para contaros mi experiencia como opositora hasta la fecha así como también mi experiencia en el examen (primera entrada del blog) Muchas veces, actualizar las entradas, me ha servido como vía de escape. Un desahogo al día a día. Y si bien es verdad, que al final seguimos hablando de estudio, temas y oposición, el compartirlo con alguien (os habéis convertido en una especie de confidentes) ayuda a seguir adelante. 

En una de las últimas cenas con mis amigas, una de ellas no acababa de entender muy bien como personas que no nos hemos visto nunca, que vivimos en ciudades distintas, podíamos tener esa confianza y cercanía como para contarnos qué tal el cante, la semana o incluso el día de estudio. Para mí, después de varios años de oposición no es nada extraño encontrar personas con las que compartir experiencias, sentimientos y sensaciones. Y como dijo otra amiga mía, al final, entre los opositores, lo que buscamos es comprensión, cariño y apoyo. 

Y no sé hasta qué punto esto es cien por cien así. Es cierto que en casa no me falta el apoyo, ni el cariño ni la comprensión que necesito pero a veces no llegan a comprender del todo lo que se pasa, lo que se vive o lo que se siente (tanto de nervios, tensión, presión como euforia por un cante perfecto) porque evidentemente no están haciendo lo que hago yo diariamente. Y ahí entráis vosotros. Esas personas a las que les he abierto una ventanita de mi día a día, de mi vida y siempre me habéis recibido con los brazos abiertos, con palabras de apoyo y aliento. Intercambio de opiniones a pesar de no compartir ciertos aspectos, pero siempre buenas palabras. A algunos os pongo cara pero a otros muchos no y ojalá pudiera agradeceros uno a uno todo lo que me habéis dado este año. Porque aunque no os lo creáis, habéis hecho mucho por mí entrada tras entrada y comentario tras comentario.

Como digo, este año, pero fundamentalmente el blog me ha dado la oportunidad de conocer a personas estupendas que se preocupan porque esté bien, porque los cantes salgan bien y me mandan lunes a lunes sus mensajes de ánimo y suerte. Algunos compartimos oposición lo que para mí ha supuesto un gran apoyo porque éramos "pocos" los de notarías que nos dejábamos ver por las redes sociales y hemos podido ayudarnos con el cambio de programa, compartir dudas acerca del mismo. Otros no compartimos oposición pero sí lo que supone la oposición y a pesar de ello son personas que han aparecido y que se han convertido en importantes por estar siempre ahí, dispuestas a escucharme, a tener siempre la palabra adecuada en el momento oportuno, a intentar calmar mis nervios o estrés en los días que no estoy muy fina, por sacarme un sonrisa cuando más lo necesito. Porque yo también tengo mis días malos en los que las ganas de llorar aparecen en cualquier momento y sin avisar. Por eso simplemente puedo decir GRACIAS.

No sé cómo acabará todo esto. Si conseguiré aprobar y con ello mi ansiada plaza, pero lo que sí tengo claro es que la oposición, a pesar de lo duro que es, lo difícil que se hace muchas veces, me ha dado mucho y a día de hoy en la balanza pesan más las cosas positivas que las negativas porque sé que hay personas con las que podré contar siempre.

Con esta entrada simplemente quería agradeceros a cada uno de vosotros el que llevéis un año a mi lado publicación tras publicación. Como no os puedo dar las gracias en persona, aunque me encantaría, no se me ha ocurrido mejor forma que dejarlo plasmado en el medio en el que nos hemos conocido. De corazón, MUCHAS GRACIAS A TODOS.

Mucha suerte y ánimo a todos!

Gracias por leerme nuevamente!

Un beso!

María :)

jueves, 29 de septiembre de 2016

El primer día



¡Hola a todos!

La semana pasada empezó una compañera nueva y ya ha tenido su primer cante. El preparador nos citó en el Colegio y una vez allí preguntó quién quería empezar. Mi compañera, con la voz temblorosa me pidió si podía empezar y eso me recordó mi primer día ante el preparador como opositora, me recordó mi primer cante ante él y la que en ese momento era mi compañera. 

El tiempo pasa muy rápido pero lo recuerdo como si fuera ayer, esa sensación de miedo, incertidumbre, nervios y un cúmulo de emociones ante una situación que era desconocida. Como os he contado en otras ocasiones, nunca había estudiado como estoy estudiando ahora, había que cambiar la forma de hacerlo y ese primer día quería hacerlo bien, era mi carta de presentación como opositora. Era consciente de que había mucho que mejorar y que la velocidad y soltura en el cante se consiguen con la práctica, pero aún así quería hacerlo bien, demostrar que valía para esto. No quería que mi preparador me dijera que mejor me dedicara a otra cosa, ese fue mi miedo durante la primera vuelta. Cada semana era una prueba y era una oportunidad más para quedarme. 

El preparador, semanas antes del primer cante me facilitó el bloque de temas de parte general para que empezara por ahí, así que el primer día me presenté con los primeros cuatro temas del programa. 

Y al igual que mi nueva compañera, era un manojo de nervios (estuve todo un año tomándome una tila bien cargada antes de ir al preparador. Ahora no lo hago pero sigo poniéndome nerviosa cada vez que voy). Esa vez nos citó en su casa y ante la pregunta “¿quién empieza?”, como pude, con voz temblorosa contesté “prefiero que empiece ella”. Esos veinte minutos de espera me servirían para ir tranquilizándome y tomar conciencia de que después iba yo. 

Y entonces llegó mi turno, ¿dónde estaba la tila?, ¿no se supone que relaja? El preparador, al igual que hizo con mi compañera en su primer día, y sin que sirviera de precedente, me dejó elegir el tema. Mi respuesta fue “es mi primer cante, elijo el tema 1”, y ahí que me lancé a cantar, visualizando párrafo a párrafo con miedo de dejarme alguno, de equivocarme al citar algún autor o alguna fecha hasta que se cumplieron veintitrés minutos. Tiempo excesivo y más para el primer tema, pero lo había cantado. Como me dijo el preparador, lo importante era cantar el tema, ya conseguiría coger velocidad. Había superado el primer día aunque había muchas cosas que mejorar. 

Pues como os decía, esta semana, mi nueva compañera tuvo su primer cante. Y como ocurrió en mi caso, cantó el tema entero. El preparador le dijo lo mismo que me dijo a mí, hay cosas que mejorar pero con el tiempo se conseguirán, lo importante es que había cantado el tema entero.

Y vosotros, ¿recordáis vuestro primer cante? ¡Mucho ánimo a todos!

Gracias por leerme!

Un beso!

María :)