¡Hola a todos!
Siempre me habían dicho (sobre
todo mi preparador) que durante la oposición era fundamental hacer algo de
ejercicio, pero ¿hasta qué punto es así?
A mí nunca me ha gustado el
deporte, no se me ha dado muy bien que digamos, nunca me ha gustado sudar,
coger esos sofocos que te dejan roja como un tomate, lo pasaba fatal los días
que había educación física en el colegio.
Así que el año que me rompí el codo y tuve que estar el resto del curso
sin hacer educación física fue el mejor curso de la historia. Mientras las
demás sudaban como pollos yo estaba sentada a la sombra, muchas veces con un
libro en las manos, de cháchara con el profesor.
Fueron pasando los años hasta que
me planté en la oposición. Desde el primer momento, el preparador me dijo que
era muy importante hacer algo de deporte al final del día para desconectar,
moverme un poco y dormir mejor. Iban a ser muchas horas sentada, sin moverme
apenas y eso a la larga no iba a ser bueno para mí (pensé que no sería para
tanto).En Los 7 males de la oposición os cuento las "enfermedades" típicas de la oposición, y entre ellas, el aumento de peso.
Durante la oposición, tuve una
temporada que me costaba muchísimo dormir, daba mil vueltas y no llegaba a descansar
bien, con lo cual al día siguiente era un trapo. Al llegar la noche, vuelta a
empezar, me pasaba lo mismo, iba acumulando sueño y cansancio atrasado. Esto tuvo
como resultado unos malos cantes, poco rendimiento y pocas ganas de estudiar. Se
lo comenté a mi preparador y me dijo que era falta de ejercicio. Mentalmente yo
sí estaba cansada, me había pasado diez horas estudiando, pero físicamente mi
cuerpo no estaba cansado, estaba fresco y por eso esas ganas de dormir y no
conseguirlo. Así que me propuse ir a caminar todos los días de 30 a 60 minutos.
Enseguida noté el cambio. Estuve una
temporada yendo a caminar, hasta que por una cosa u otra (hace frío, llueve, me
da pereza) dejé de hacerlo y otra vez el volver a dormir mal.
Durante estos años de oposición
he tenido rachas. Me apunté al gimnasio, iba a caminar, después cambié a
correr, vuelta a caminar… hasta que hace un mes me propuse seriamente hacer
algo más de deporte. Empecé alternando días de bici con días de andar, hasta
que hace dos semanas empecé la famosísima Bikini Body Guide (bbg). Un método de
entrenamiento (duro, muy duro) de 12 semanas con el que consigues (acompañado
de una dieta o alimentación sana) un cuerpo de bikini. Una operación bikini en toda regla.
Si lo buscáis en google veréis
las imágenes de mujeres que han conseguido unos resultados espectaculares. Y solo
de pensar que me puedo quedar así, ya merece la pena las agujetas que estoy
sufriendo, porque no os podéis hacer una idea, pero las agujetas que salen
después del primer día son para recordar. Hasta el punto de tener que pensarme
muy mucho si me levanto de la silla. Actualmente estoy en la segunda semana del
pre-training (son cuatro) y luego empieza el entrenamiento de verdad.
Pues he decir que, a pesar de las
agujetas y acordarme de Kayla (es la autora de este método) y de toda su
familia cada vez que me muevo, estoy durmiendo como hacía tiempo que no dormía
y eso, en el rendimiento diario del estudio se nota.
Por eso, desde aquí (aunque yo no
lo haya cumplido del todo) os digo que es muy recomendable hacer algo de
ejercicio y más durante la oposición. Con treinta minutos de caminata a paso
rapidito es suficiente para mover el cuerpo. Ya sabéis eso de “mens sana in
corpore sano”. Os iré contando mis avances con la bbg.
Y vosotros, ¿sois de los que no
hacéis apenas deporte o sois unos deportistas natos?
¡Mucha suerte y ánimo a todos!
¡Gracias por leerme!
Un beso!
María :)


