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martes, 26 de marzo de 2019

Pomodoro.- Opositas.com

¡Hola a todos!  

Ya tenéis disponible nueva entrada en en blog de Opositas.com. En esta entrada os hablo del método Pomodoro para la gestión del tiempo.

A continuación os dejo el link para que podáis echarle un vistazo: Pomodoro

Muchas gracias por leerme.

¡Mucha suerte y ánimo a todos!

¡Un beso!

María :)

miércoles, 17 de febrero de 2016

Subiendo las opohoras

¡Hola a todos!

Hoy os traigo una entrada sobre algo que muchos de vosotros me habéis pedido. Cuándo subir las opohoras.

Al igual que os dije que el cuerpo os pediría estudiar el día libre a medida que se fuese acercando la fecha del examen (cuándo me tengo que quedar sin día libre), también os digo que el cuerpo os pedirá subir las opohoras.

Aunque ya nos pasemos una media de diez o doce horas estudiando, el cuerpo o las ganas de aprobar, nos pide estudiar más, dedicarle más horas, porque como algún preparador dice, siempre hay alguien que mientras nosotros descansamos está estudiando y echándole horas.

Esto tampoco es para llevarlo al extremo y obsesionarse con las horas diarias porque habrá días que se rinda más y días que se rinda menos. El hecho de aumentar las horas diarias de estudio depende de cada uno. De cuándo se rinde más o menos.

Sé de compañeros que se pegaban sesiones nocturnas de infarto, siendo las tantas de la madrugada cuando se iban a dormir. A mí me parece una locura. Pero me parece una locura porque nunca he sido de estudiar de noche. Prefiero levantarme a las 4 de la mañana que quedarme hasta esa hora. El descanso es necesario, muy necesario y por eso hay que dormir, y dormir las horas suficientes para reponer pilas porque sino no nos sirve de nada hacer esas maratones de estudio.

El preparador ya me avisó que ni se me ocurriera estudiar más de 14 horas al día y mucho menos de noche si no soy de estudiar a esas horas, porque en vez de hacerme un bien me estaba haciendo un mal y correría el riesgo de llevar tal empanada mental que me provocaría un bloqueo el día del examen por no haber descansado bien y obsesionarme con las horas.

Mi horario de estudio normal es de 8-14 y de 16, 16.30-20. Empecé a subir las horas diarias como un mes y medio o dos antes de mi examen. Casi a la vez que dejé de tener día libre. Y subí media hora al mediodía y una hora y media más o menos por la tarde, de manera que acababa a las 21.30.

Más tarde de esa hora no he estudiado nunca o casi nunca porque no rindo absolutamente nada, estoy delante de los temas y es perder el tiempo, por eso prefiero levantarme un poco antes por las mañanas y empezar antes.

Con esto no quiero decir que todos los días haya cumplido este horario. Hubo un par de días que a las seis de la tarde ya dejé de estudiar. El cansancio hace acto de presencia más de una vez y hay que escuchar a nuestro cuerpo.

El último mes, mi preparador estuvo muy pendiente de nosotras, llamándonos cada día o casi cada día para ver cómo estábamos, cómo lo llevábamos, si estábamos bien, los nervios, la presión, etc. y alguno de esos días en que me llamó le dije que no estaba rindiendo nada, que llevaba toda la tarde para hacer una cara de folio de temas que no eran nada complicados, de temas con los que nunca había tenido problemas, pero que era incapaz de decir más de tres palabras seguidas. No sé si lo habéis vivido pero es una sensación muy desesperante.

La respuesta de mi preparador fue, “cierra los libros, vete a dar una vuelta, una ducha caliente y mañana será otro día”. ¿Cerrar los libros a las seis o siete de la tarde? Eso cómo es posible si tengo que estudiar un montón, que el examen está a la vuelta de la esquina.

Pues sí, me dijo que dejara de estudiar, que llevaba desde muy temprano estudiando y que en situaciones así lo mejor es dejarlo y ya mañana será otro día porque en vez de hacernos un bien, nos estamos haciendo un mal, nos estamos obsesionando con un tema, con un artículo que sabemos que nos los sabemos, pero llevamos tal cansancio encima que somos incapaces de decirlo como toca y eso nos provoca ansiedad porque vemos que no avanzamos y la vez nos bloqueamos y nos ponemos más nerviosos viendo pasar el tiempo. Es la pescadilla que se muerde la cola.

Como siempre os digo, vosotros os conocéis mejor que nadie, sabéis cuándo estáis más frescos para estudiar, para rendir, así que aprovechad esa parte del día para aumentar las horas de estudio. Y si algún día estáis bloqueados, cerrad los libros, id a dar una vuelta para despejaros y si a la vuelta os veis con ánimo de seguir, hacedlo, sino, mañana será otro día.

¡Mucho ánimo a todos!

Gracias por leerme!

Un beso!


María :)