¡Hola a todos!
Seguro que alguna vez el
preparador os ha cambiado el día o la hora de cante pero, ¿y si os avisa del
cambio el mismo día que tendríais que ir a cantar? ¿Os ha pasado alguna vez? A
mí sí.
Yo por regla general voy a cantar
los lunes y no es hasta el mismo lunes cuando sé la hora exacta dependiendo de
la cantidad de trabajo que tiene en la Notaria. Según mi preparador no me avisa
antes para que no me relaje (¿cómo me voy a relajar?), tanto si el lunes voy a
cantar como si no, no es hasta primera hora de la mañana cuando me lo dice, lo
que significa que hasta que no me avisa me paso el día pendiente del móvil por
si suena y yo no me he enterado (uno de mis miedos opositores es llegar tarde
por no haberme enterado o haber confundido la hora). Sus razones son que así me
voy acostumbrando a lo que es hacer pasillo y que te convoquen de un día para
otro o que estés convocado un día y te dejen para el día siguiente (esto es lo
que me pasó el día de mi oral).
Otra de las cosas que hace mi
preparador es que nunca canto en el mismo sitio, unos lunes es en la Notaria (a
distintas horas de la mañana), otros lunes es en el Colegio (suele ser a
primera hora de la tarde), en su casa (puede ser a cualquier hora de la tarde)
o bien me puede mandar a otro Notario para que sea él quien me coja los temas
(en la otra punta del mapa y a primera hora de la tarde). La razón de esto es
que así no me pongo nerviosa cantando en ambientes diferentes, preparándome
para la sala del Tribunal el día del examen (por mucho que haya cantados en
diferentes sitios, la sala del Tribunal impone y mucho).
A veces también me deja un lunes
sin cantar y me hace acumular para la semana que viene lo que tendría que haber
llevado ese lunes que no voy y lo nuevo que tengo que hacer esa semana. De esa
manera te vas acostumbrando a acumular para cuando llegue el día del examen. Es
una especie del sistema híbrido que muchos me habéis dicho que hacéis en la
entrada anterior. Pero muy pocas veces lo hago. Normalmente cuando el lunes que
me toca cantar es fiesta o puente.
Aunque a veces hayamos tenido una
mala semana y recemos para no tener que ir a cantar (me ha pasado más de una vez), os aseguro que lo mejor es
ir y cerrar esa semana aunque el cante no salga como debería porque como os digo, en mi caso,
toca acumular. Al principio cuando llevas pocos temas no pasa nada, no es tan
malo, te puedes llegar a acostumbrar, pero cuando llevas muchas vueltas y vas
con treinta y tantos temas a la semana es una locura acumular, os lo digo yo.
En conclusión, la oposición está
diseñada para hacernos sufrir desde el primer día y nosotros para superar estos
pequeños obstáculos y aprender de cada uno de ellos.
Y a vosotros, ¿os hacen estos
cambios?, ¿os avisan el mismo día?
Gracias por leerme!
Un beso!
María :)