Mostrando entradas con la etiqueta Cambio de hora. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cambio de hora. Mostrar todas las entradas

sábado, 19 de diciembre de 2015

Cambios de cante

¡Hola a todos!

Seguro que alguna vez el preparador os ha cambiado el día o la hora de cante pero, ¿y si os avisa del cambio el mismo día que tendríais que ir a cantar? ¿Os ha pasado alguna vez? A mí sí.

Yo por regla general voy a cantar los lunes y no es hasta el mismo lunes cuando sé la hora exacta dependiendo de la cantidad de trabajo que tiene en la Notaria. Según mi preparador no me avisa antes para que no me relaje (¿cómo me voy a relajar?), tanto si el lunes voy a cantar como si no, no es hasta primera hora de la mañana cuando me lo dice, lo que significa que hasta que no me avisa me paso el día pendiente del móvil por si suena y yo no me he enterado (uno de mis miedos opositores es llegar tarde por no haberme enterado o haber confundido la hora). Sus razones son que así me voy acostumbrando a lo que es hacer pasillo y que te convoquen de un día para otro o que estés convocado un día y te dejen para el día siguiente (esto es lo que me pasó el día de mi oral).

Otra de las cosas que hace mi preparador es que nunca canto en el mismo sitio, unos lunes es en la Notaria (a distintas horas de la mañana), otros lunes es en el Colegio (suele ser a primera hora de la tarde), en su casa (puede ser a cualquier hora de la tarde) o bien me puede mandar a otro Notario para que sea él quien me coja los temas (en la otra punta del mapa y a primera hora de la tarde). La razón de esto es que así no me pongo nerviosa cantando en ambientes diferentes, preparándome para la sala del Tribunal el día del examen (por mucho que haya cantados en diferentes sitios, la sala del Tribunal impone y mucho).

A veces también me deja un lunes sin cantar y me hace acumular para la semana que viene lo que tendría que haber llevado ese lunes que no voy y lo nuevo que tengo que hacer esa semana. De esa manera te vas acostumbrando a acumular para cuando llegue el día del examen. Es una especie del sistema híbrido que muchos me habéis dicho que hacéis en la entrada anterior. Pero muy pocas veces lo hago. Normalmente cuando el lunes que me toca cantar es fiesta o puente.

Aunque a veces hayamos tenido una mala semana y recemos para no tener que ir a cantar (me ha pasado más de una vez), os aseguro que lo mejor es ir y cerrar esa semana aunque el cante no salga como debería porque como os digo, en mi caso, toca acumular. Al principio cuando llevas pocos temas no pasa nada, no es tan malo, te puedes llegar a acostumbrar, pero cuando llevas muchas vueltas y vas con treinta y tantos temas a la semana es una locura acumular, os lo digo yo. 

En conclusión, la oposición está diseñada para hacernos sufrir desde el primer día y nosotros para superar estos pequeños obstáculos y aprender de cada uno de ellos.
Y a vosotros, ¿os hacen estos cambios?, ¿os avisan el mismo día?

Gracias por leerme!

Un beso!


María :)

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Cambio de hora

¡Hola a todos!

Hoy quería hablaros de lo poco que me gusta el horario de invierno y su cambio de hora. Hace ya más de una semana que retrasamos los relojes y yo aún no me he acostumbrado a este cambio.

Si os soy sincera no sé dónde está el ahorro energético, por más que lo pienso no lo encuentro. Yo tengo el mismo horario de estudio en verano que en invierno. Acabo a las 20:00, en verano sólo tengo que encender la luz la última media hora y muchas veces ni eso. Ahora tengo que encender la luz desde las cinco de la tarde más o menos. Sigo sin ver el ahorro energético. Además, me parecen unos meses más tristes, como que se van las ganas de hacer cosas porque son las siete de la tarde pero la sensación es que son las once de la noche y ya es tarde y el argumento típico es que mañana hay que levantarse pronto.

Otras de las razones por las que no me gusta el horario de invierno es porque las tardes se me hacen eternas, no pasan las horas. Miro el reloj y sólo han pasado diez minutos y la sensación es que llevo horas sentada en la silla. Si se piensa bien, puede ser una ventaja que las horas pasen tan lentas, o al menos que lo parezca, porque así me digo “vale, venga, aún te quedan dos horas y media para hacer este tema, así que venga, hay tiempo para machacar los artículos y que salga perfecto”, pero por otro lado digo “buff, aún me quedan dos horas y media, que aburrimiento, no sé si podré aguantar todo este tiempo aquí sentada”. Pero al final siempre acaba ganando lo segundo. Y lo intento, de verdad que lo intento. Intento que las tardes no sean una tortura. Pocas veces lo consigo.

Yo siempre he sido una persona que rinde al máximo por las mañanas. Aunque me levante con cara de pocos amigos, en cuanto me tomo mi café ya estoy dispuesta a arrancar el día. Por las tardes mi rendimiento y concentración está llegando al mínimo, de manera que ya me organizo el estudio dejándome los temas más largos o de más artículos que necesitan más concentración para la mañana y los temas más “facilitos” o de menos articulado, son para la tarde.

Incluso cuando estaba en el colegio o en la universidad prefería levantarme a las 4 de la mañana y acabar de estudiar o repasar para un examen que quedarme hasta las tantas estudiando porque sé que estoy perdiendo el tiempo.

Y a vosotros, ¿os afecta el cambio de hora? ¿Estudiáis mejor de mañana o de tarde?

Gracias por leerme!

Un beso!


María :)