¡Hola a todos!
Algunos de vosotros me habéis
pedido que os hable acerca del insomnio los días o semanas antes del examen, si
lo pasé y qué hice para remediarlo y poder dormir.
Pues bien, de primeras he de
decir que problemas de sueño realmente no he tenido. Sí es verdad que a medida
que se acercaba el día del examen me costaba un poco más conciliar el sueño. Me metía en la cama y mi
cabeza daba mil vueltas, repasaba temas, repasaba artículos, los cantaba
mentalmente, pensaba en lo que tenía que estudiar al día siguiente, etc. pero
al final siempre acababa durmiendo y además profundamente de puro agotamiento
hasta que sonaba el despertador a la mañana siguiente.
Si algún día me notaba más
nerviosa por algo, después de cenar recurría a las infusiones. Como sabéis hay
varios tipos de infusiones que nos ayudan a relajarnos, en mi caso me iba bien
la tila, algo que durante los primeros seis meses de oposición me tomaba antes
de ir al preparador en cada cante. No os podéis hacer una idea del nudo en el
estómago que se me formaba cada vez que tenía que ir al preparador.
Como digo hay varios tipos de
infusiones, a mí me funcionaba la tila pero también funcionan la valeriana,
manzanilla, melisa, pasiflora, infu relax, duerme bien, todas ellas muy fáciles
de encontrar.
Me comentaron también de unas
gotas que se compran en la farmacia, las Flores de Bach, que también ayudan a
relajar, concretamente, las Flores de Bach son una serie de esencias naturales
utilizadas para tratar diversas situaciones emocionales, como miedos, soledad,
desesperación, estrés, depresión y obsesiones, pero nunca las llegué a
utilizar.
De cara al examen, no tomé nada,
tampoco tenía intención de hacerlo. El preparador me dijo que era mejor no
tomar nada, ningún tipo de relajante o químico de ese tipo, pero que si quería hacerlo lo probara
antes para saber cómo iba a reaccionar mi cuerpo no fuera a ser que el día del
examen me quedara dormida y no llegara a tiempo o no fuese capaz de articular palabra.
El día del examen, todos los opositores teníamos a nuestra disposición tilas para aquellos que lo necesitasen, pero realmente estábamos todos tan pendientes de si alguien se retiraba o no que creo que nadie hizo uso de ellas, aunque sí algún que otro familiar durante la espera.
No soy partidaria de tomar nada
que pueda alterar nuestro sistema nervioso porque creo que no lo necesito, el
día del examen es normal tener miedo y nervios y creo que hay que enfrentarse a
ello sin ningún tipo de ayuda, pero quizás porque soy así, es mi carácter y lo llego a controlar bastante bien.
Con esto no quiero decir que los
que decidáis hacerlo lo estéis haciendo mal, hay personas más nerviosas que
otras, hay personas que se bloquean más que otras y necesitan de esa ayudita
para el día del examen.
En cualquier caso, consultadlo
antes, no os lo toméis a la ligera, haced la prueba para ver cómo reacciona vuestro cuerpo, cómo os sentís
con ello y si notáis la diferencia entre el con y el sin, pero nunca lo probéis el mismo día del examen porque nunca se sabe qué puede ocurrir.
Gracias por leerme!
Un beso!
María :)